
“Yo no soy pesimista, soy triste”
PESSOA
Como Pessoa diré “yo no soy pesimista, soy triste”, tengo en mí ciertas sombras taciturnas que me perturban. Sufro, es cierto, y mucho, tanto como una persona con una piedra en su zapato. Soy triste, sí, pero optimista. Vivo y malvivo de esperanza. Aún soy joven y puedo vivir de ella, y aunque no pudiese ¿qué más da? poco puedo esperar ya, salvo lo inesperado.
Muchas personas hay dispuestas a morir por una causa, pero pocos a vivir por ella ¿por qué tanto empeño en dejarte vivir o morir por otros? yo soy yo, y no soy un pensamiento puro. Estoy lleno de contradicciones. Junto a la razón tengo un corazón y eso nada lo podrá cambiar, ni siquiera yo mismo.
¡Apasionado, sí, apasionado y locuaz como un loco! Las palabras se derraman por mi boca como una cascada, mientras mis ojos nuevos miran desorbitados a todas partes ¡Oh sí! Hace tiempo que me perdí en la vida y mi ilusión salió desbocada adonde quiera que mirara. Toda visión es sueño, todo pensamiento proyecto y todo nombre deseo…!
¡Poseído, sí, poseído por una efervescencia irracional! No respiro mas vivo de la risa que profieren los locos. Ajeno a todo, enajenado de mí mismo sin saberme quien soy, lo soy todo y nada y el mundo sin fronteras se presenta a mí como un dibujo del pasado quetuviese doblado en el interior de alguno de mis bolsillos ¡El mundo es mío! ¡mío! y lo sostengo en mi mano unos segundos hasta que me lo vuelvo a meter en el bolsillo y continuo caminando.
- Un trozo de papel
- ¿entonces es cierto?
- Sólo en parte aparte de la otra parte cuya verdad se reparte.
- nadie tiene razón
- ¡y yo la he perdido!
- Nada importa ¿por qué?
- Solía jugar en aquel patio
- nada importa salvo la razón por la que nada importa ¿por qué?
- ¡Mira! ¡una cuchara!
- todo es tan insignificante…
- ¿por qué los gatos tienen tanto miedo?
- ¿y si llega el fin?
- que llegue ¿qué más da?
- Se ha roto.
- ¿el qué?
- Todo… no lo sé, pero se ha roto y estoy triste.
- Tranquilo, el todo no es todo.