Susurro canciones al viento
que se levantan poco más que el silencio.
Son el eco de la melancolía y el lamento
en un día vacío.
La brisa lleva mi melodía
y me inspira el secreto de la poesía
y siento que me reflejo en el papel
y que mis sentimientos se esbozan en él
y quedo preso, ausente en el tiempo
soy un retrato de mi ser en este momento.
Ahora soy el mismo y soy otro.