Todos hemos buscado,
todos hemos hallado
y todos
hemos sido decepcionados…
aquella oportunidad que no fue tal,
aquel amor eterno
que fue muriendo con los días…
ilusiones pasajeras
que se hundieron entre suspiros,
suspiros que unas veces eran grito
y otras eran llanto.
Mañana me esconderé antes que el sol
para levantarme más temprano,
quizás el amanecer con el sol me eleve
y pueda verlo todo desde la distancia,
como a quién nada le importa,
como a quién nada quiere que le importe,
como quién a nadie le importa.
Luego lloraré y apagaré el sol con mis lágrimas.
Escrito en Poesías, escritos, reflexiones | Etiquetas: poema, poemas, sentimientos, soledad, vida