Posteado por: pablolopez | noviembre 21, 2008

Extravagancias de un hombre que quiso cambiar el mundo

Me planté. No sé si lo hice o lo pensé… ya no lo recuerdo, pero la cuestión es que estaba ahí plantado, con los pies enterrados esperando la venida del sol para crecer.

Sintiendo com un vegetal tuve tiempo para pensar y también para recordar que nunca había estado en otro lugar, que mis piernas y mis brazos siempre habían estado apresados por una razón de cosas que nunca llegue a comprender. Empecé a ver la naturaleza como amiga, como vecina. Yo era otro ser inerte, como la piedra, que nada podía hacer por cambiar el mundo, pero yo podía pensar y tenía cierta movilidad y, sin embargo ¿es mi movilidad suficiente para cambiar el mundo? Me incliné y cogí la piedra con la boca para escupirla después más lejos.

Había cambiado la piedra de sitio. Ahora estaba más lejos. Fuera de mi alcance. Sentí entonces que había cambiado el mundo, pero no supe si para bien o para mal o para nada.

En ese momento se hizo de noche y me eché a dormir.


Responses

  1. Me encanta. Me ha sorprendido lo simple y contundente que puede llegar a ser. No sé por qué, pero me ha agradado de una manera especial. Invita a una buena reflexión 😀

  2. me alegro de que te guste 😀


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