Posteado por: pablolopez | septiembre 17, 2009

El piano y la montaña

Nos daremos cuenta, como todos,

antes de morirnos de

todas aquellas tonterías

que nunca quisimos reconocer

y nos mostraban como somos

y no queremos que se vea.

Hoy llevo en mis manos

una oración rota

y miles de años de tradición en ella.

La Shemá y una tabla periódica,

o lo que nadie quería en su mesa de noche,

las gafas

-debería quitármelas-

y la voluntad de seguir caminando hacia adelante…

según mi mapa.

Todas las súplicas llegaron a mi corazón,

todas las oraciones y jaculatorias me las guardé

y ahora me dan fuerza por la rabia

de ver como, en realidad, estaba caminando solo.

– Vas a subir una montaña ¿y además lo harás con un piano a la espalda? – dijiste

– sí – te respondí con orgullo. No me importan los imposibles,

la realidad, dicen, supera a la ficción.

Lo llevo escrito en las manos

y en el dintel de las puertas que beso al pasar.

Voy a subir la montaña y tocaré el piano en la cima,

y tocaré en honor a mi carga, mi orgullo y mi tumba

y luego moriré, como todos,

pero en lo alto de una montaña

y con un piano por ataud.

Anuncios

Responses

  1. Pablo sin sus gafas ya no sería Pablo jejeje

  2. pues pronto empezaré a usar lentillas, así que usaré menos las gafas! xD


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: